A pesar de varias controversias, desde La corona perfecta, que se mantiene en los rankings de OTT, hasta The WONDERfools, que cuenta la historia de cuatro superpoderosos algo torpes, las producciones coreanas están cautivando a la audiencia mundial.
En especial, la serie de Netflix The WONDERfools, estrenada el día 15, acapara miradas gracias al encanto travieso y adorable de Park Eun-bin y a la audaz transformación actoral de Cha Eun-woo. La química distinta de ambos, nunca antes vista, está recibiendo elogios del público.
Según FlixPatrol, el día 18 The WONDERfools ocupó el tercer lugar en el ranking global de contenido OTT, mientras que Un mundo feliz se colocó en el quinto.
The WONDERfools es una comedia de aventuras de superhéroes ambientada en 1999, en la que un grupo de ingenuos del barrio obtiene poderes por accidente y, aun con sus metidas de pata, se enfrenta a villanos que amenazan la paz. El drama cuenta con actuaciones entregadas de Park Eun-bin, Cha Eun-woo, Choi Dae-hoon e Im Seong-jae.
Antes, el director Yoon In-sik explicó en entrevista que el título en inglés, Wonder Fools, puede entenderse como "asombrosos tontos" y que con ello le dan la vuelta a la fórmula típica del cine de superhéroes de Hollywood. En la serie, los cuatro personajes con poderes sostienen la trama con acciones llenas de personalidad, ofreciendo diversión sin respiro. Además, el final deja abierta la puerta para una posible temporada 2, elevando las expectativas.
El drama de viernes de SBS, Un mundo feliz, sigue arrasando y superando su propio récord de audiencia en cada episodio. Según Nielsen Korea, la premiere del día 8 marcó 4.1% a nivel nacional y 4.3% en el área metropolitana; para el episodio 4, ambas cifras saltaron a la franja del 6%. La química entre personajes como Im Ji-yeon y Heo Nam-jun ha corrido de boca en boca, aumentando la expectativa por lo que viene.
En medio de acusaciones por distorsión histórica, La corona perfecta alcanzó el cuarto lugar en la categoría de TV Shows de Disney+.
Concluida el día 16, la serie quedó envuelta en polémica a raíz de la escena de entronización. Se señaló que, en lugar de corear "manse" (una aclamación al monarca soberano), los funcionarios gritaron "cheonse", un término propio de estados vasallos; también se criticó que el rey llevara un gorro ceremonial de nueve hileras —inferior al de doce hileras reservado al emperador—. Además, en la escena en la que Yoon I-rang (interpretada por Gong Seung-yeon) se encuentra con Seong Hee-ju (IU), se utilizó un ritual de té de estilo chino, lo que desató más reproches. Aunque el drama batió sus máximos de audiencia y fue un éxito, la controversia creció tanto que los actores publicaron disculpas en sus cuentas de Instagram, dejando un sabor agridulce.