Un puff puede transformar tu acabado de piel!
¿Te preguntas cuánto puede cambiar tu base de maquillaje? Hoy te contamos todos los secretos.
Con el puff delgado, el control de la presión lo es todo
1. El puff delgado absorbe menos producto, así que la base queda más en la superficie del puff. Por eso, puede aplicarse más gruesa de lo que crees. A cambio, como la superficie se mantiene húmeda, deja un acabado jugoso y con gran adherencia.
2. ¡La clave es la fuerza! Si presionas con suavidad, conseguirás una capa fina sin perder hidratación.
3. Con un puff delgado puedes hacer un maquillaje detallado sin espátula ni brocha. Usa un solo dedo para áreas pequeñas y tres dedos para cubrir más rápido zonas amplias.
Maquilla más rápido con un puff grueso
1. ¿Por qué el puff grueso aplica una capa más fina? Al ser voluminoso, absorbe más base y deposita menos en la piel. Es perfecto para maquillarte rápido cuando vas con prisa.
2. ¿Quieres un acabado impecable? Solo con el puff grueso es difícil detallar. Por eso conviene combinarlo con una espátula o una brocha.
Entonces, ¿cuál puff recomendamos?
1. Los puffs suaves dejan un acabado hidratado, ideales para principiantes.
2. Los puffs firmes ofrecen un acabado más mate y mayor cobertura, pero pueden adherirse un poco menos.
3. Para puffs delgados, recomendamos el Hwahong M Nude Bamsongi Rubycell Cushion Puff; para puffs gruesos, el Eder& Hydra Fit Sponge.
Solo con elegir bien tu puff y saber usarlo, el acabado de tu piel puede cambiar por completo.
Según el estilo que busques, puedes lograr un efecto más grueso o más ligero, más jugoso o más mate. ¡Encuentra tu propia forma de usar el puff!