El actor Jung Moon-sung está dejando sin aliento a la audiencia con una actuación escalofriante que cruza a voluntad la delgada línea entre el bien y el mal.
En el drama de lunes y martes de ENA espantapájaros, que entra en su recta final con solo dos episodios restantes, Jung Moon-sung domina la tensión de la historia interpretando a dos polos opuestos: Lee Gi-hwan, un librero común, y Lee Yong-woo, un despiadado asesino en serie. En especial, en los episodios 9 y 10 recientemente emitidos, el misterio detrás de los enigmáticos números que dejó Lee Yong-woo comenzó a resolverse uno a uno, llevando la inmersión del público a su punto más alto.
Dentro de la trama, Lee Yong-woo conmocionó a los espectadores al confesar en una conversación con Kang Tae-joo (interpretado por Park Hae-soo) en el presente de 2019 no solo el asesinato de Yoon Hye-jin (Lee Arin), sino también que él fue el responsable del séptimo caso, hasta entonces envuelto en misterio. En este proceso brilló el mecanismo contenido y preciso de actuación de Jung Moon-sung: con una mirada helada y una calma provocadora que sacuden sutilmente la psique de Kang Tae-joo, tomó el control del diálogo. Con mínimos cambios de expresión, sin exageraciones, y movimientos serenos, materializó a la perfección un suspenso asfixiante y un miedo que eriza la piel.
Ante la transformación radical de Jung Moon-sung, comunidades en línea y redes sociales ardieron con comentarios como: "¿De verdad es el amable profesor Do Jae-hak de Pasillos de hospital?", "La diferencia de registro me puso la piel de gallina", "En persona es súper tierno, pero cuando actúa, su mirada cambia por completo" y "Da tanto miedo que, por favor, bájale tantito a la actuación".
Habiendo nacido un villano de antología que se adueñó de la pantalla chica, el impacto de Jung Moon-sung puede comprobarse cada lunes y martes a las 10 p.m. en espantapájaros, disponible también a través de Genie TV y TVING.