La pareja de Park Gun y Han Young abrió por primera vez el proceso de fecundación in vitro que habían mantenido en reserva y compartió, con total honestidad, lo que sentían por dentro.
En la emisión del día 26 por SBS del programa de entretenimiento Misma cama, distintos sueños 2: Eres mi destino se mostró la rutina de los dos en su quinto año de matrimonio. En el programa, Park Gun dijo: "Has pasado por muchísimo" y añadió: "Debe de haber sido aún más duro soportarlo sin poder contarle a nadie que estábamos con un tratamiento de FIV", expresando a su esposa cuánto lo lamentaba.
Han Young detalló el proceso médico que se prolongó por dos años. "Casi no tuve descanso; repetía el procedimiento cada mes. Entre la extracción de óvulos y la transferencia de embriones, mi cuerpo ya no podía más", contó. De hecho, se sabe que en ese periodo se realizaron 24 extracciones de óvulos y 7 transferencias embrionarias, dato que conmovió aún más.
Luego, Han Young confesó los cambios físicos por las hormonas y la carga emocional que vino con ellos. "Además de subir de peso y estar hinchada, mis altibajos emocionales eran muy fuertes", dijo, y agregó: "Me volví tan sensible que incluso el consuelo de los demás me pesaba". También expresó: "Aunque le pedía comprensión a mi esposo, creo que a veces fui cortante, y me da pena".
Por su parte, Park Gun habló de lo que sintió al ver el dolor de su esposa. "Para aumentar la tasa de éxito, incluso le pusieron inyecciones que bajaban las defensas", recordó. "Al verla así, podía sentir cuánto estaba sufriendo". Y añadió: "Ahora que lo pienso, me duele no haberla comprendido aún más".
Al final, tras una larga reflexión, ambos decidieron detener el tratamiento. Han Young explicó: "Sentí que de verdad hicimos todo lo que estaba en nuestras manos y que ya no podía resistir más" y afirmó: "A partir de ahora, vamos a priorizar nuestra felicidad como pareja".
Cabe recordar que la pareja, que en 2022 se casó superando una diferencia de edad de 8 años, ha elegido un nuevo rumbo de vida basado en el respeto y la comprensión mutuos. Su sincera confesión sobre el duro camino de la FIV ha despertado empatía en muchos.