El actor Kim Jae-wook provocó un “síndrome del segundo protagonista” del que no hay salida, dejando una estela de emociones intensas entre los espectadores.
En el drama de sábado y domingo de tvN Auditoría secreta, que concluyó el día 31, Kim Jae-wook dio vida a Jeon Jaeyeol, vicepresidente ejecutivo general de Haemu Group, y retrató con calma y profundidad la compleja psique del personaje. Aunque por fuera es un hombre perfecto que lo tiene todo, en su interior carga con viejas heridas y un vacío insondable. Su interpretación, firme y precisa, completó la narrativa de Jeon Jaeyeol y le valió elogios.
En la historia, Jeon Jaeyeol vive en el corazón de Haemu Group, sosteniendo el peso de su cargo de vicepresidente, las cicatrices ligadas a su familia y una responsabilidad que no da tregua. Kim Jae-wook encadenó con suavidad la transformación más dramática del personaje: desde el aura inicial de dueño sereno y sin fisuras, pasando por una mitad de serie en la que se tambaleaba, aplastado por el deber, hasta un tramo final donde, al soltar todo ese peso, halla la verdadera libertad.
En lugar de forzar de golpe la ansiedad, el cansancio y las grietas emocionales que lo habitan, el actor las construyó con convicción mediante sutiles temblores en el gesto, cambios en la mirada y delicadas variaciones en el tono de voz. Verlo liberarse, por fin, del yugo que lo oprimía y recuperar su propia vida regaló a la audiencia una catarsis contundente.
Incluso en medio de la tensa lucha interna de poder dentro de Haemu Group alrededor del departamento de auditoría, el personaje nunca perdió fuerza gracias a la atmósfera inigualable que solo Kim Jae-wook sabe imprimir. Al confrontar o colaborar con las figuras clave de la auditoría —incluida Joo In-a (interpretada por Shin Hye-sun)—, desplegó una respiración actoral flexible, ajustando el calor de su mirada según el interlocutor, y logró una química de amplio espectro.
Sobre todo, en este proyecto Kim Jae-wook encendió con una madurez hipnótica el ‘ojikkom’ (término que alude a la atracción por hombres de mediana edad) de muchísimos televidentes. La melancolía de un hombre adulto que carga con el peso de la vida y un magnetismo sensual imposible de ocultar se entrelazaron a la perfección, de modo que incluso en sus momentos más heridos y vacilantes se mantuvo etéreo y, al mismo tiempo, letal, sacudiendo con fuerza los corazones del público.
Tras la emisión, comunidades online y redes sociales se llenaron de comentarios como: "Me quedé obsesionada con Jae-wook", "Es la definición del sexy adulto", "Por favor, que su siguiente proyecto sea una comedia romántica o un melodrama bien hecho".
Con cada trabajo, Kim Jae-wook conquista al público mostrando un rostro distinto. Ahora, todas las miradas apuntan a qué nuevo personaje construirá en su próxima producción.