El actor Lee Bong-jun está conquistando tanto la pantalla chica como los escenarios, dejando una huella imborrable gracias a su sólida y versátil interpretación.
Desde el 5 de este mes, cuando se estrenó la serie original de Netflix Así aprenderás, el interés por Lee Bong-jun —quien se luce como el villano final— no ha dejado de arder.
Ya en trabajos previos había llamado la atención como antagonista que encendía la furia de los espectadores, pero con Así aprenderás elevó el listón: su actuación, de piel de gallina, volvió a certificar una presencia deslumbrante.
Sin embargo, sobre el escenario muestra un carisma opuesto, una faceta entrañable que sorprende al público. En el musical El Sombrerero Loco, que abrió ayer con gran éxito, Lee interpreta a Noah, un joven justo que no tolera las injusticias y actúa sin dudar.
Por ello, repasamos de cerca la trayectoria singular de Lee Bong-jun: desde sus inolvidables villanos en pantalla —capaces de indignar a cualquiera— hasta los personajes con los que, en el teatro, se gana por completo el corazón del público.
En el k‑drama de viernes y sábado de MBC de 2024, Inspector jefe 1958, Lee Bong-jun dio vida a Jeong Hee-seong, un joven de cuna privilegiada que abusa de su poder para cometer atrocidades. Debutó en el episodio 6 y, hasta el final en el 10, dibujó con solidez el arco dramático del personaje, capturando miradas.
Al principio aparece como un “caballero” de sonrisa amable y gesto sereno; pero, conforme avanza la trama, estalla sin tapujos una maldad atroz que no se detiene ante la violencia ni el asesinato. Este giro interpretativo amplió el espectro del personaje y, según la crítica, potenció al máximo la presencia del villano en la historia.
El año pasado, en el drama de tvN Algún día, la vida de un residente sabio (en adelante, 'Unsljeon'), encarnó a Nam Dong-eun, un interno detestable en rotación por obstetricia y ginecología, dando forma a otro villano muy real. Presentado en el episodio 9, abusó de la bondad del residente Eom Jae-il (interpretado por Kang Yoo-seok), quien intentaba cubrirle los errores con generosidad.
No solo mentía con desparpajo fingiendo haber cumplido órdenes que jamás ejecutó, sino que además chismeaba con sus compañeros de internado diciendo que Eom Jae-il era “alguien fácil”, hasta que lo escucharon los implicados. Su actitud fastidiosa hizo que más de uno se llevara las manos al cuello del coraje. Tras la emisión, los comentarios en línea explotaron: “Es el verdadero demonio que se aprovecha de la buena voluntad”, “Cuando lo tratan bien, ni agradece”, “Dan ganas de darle un coscorrón”. La audiencia se sumergió por completo en la interpretación de Lee, tan real que dolía.
En la recién estrenada serie original de Netflix Así aprenderás, alcanzó la cima de su faceta de villano como Jo Gyu-cheol, un reo en libertad condicional que se reinscribe en el bachillerato Jinwon. Jo es el eje que atraviesa el inicio y el final del relato: el jefe final que sostiene y sacude la tensión del drama.
Si al principio apareció con la máscara modosa del convicto arrepentido, a medida que avanzó la trama mostró sin filtros su verdadero rostro escalofriante. Lee Bong-jun retrató con precisión la crueldad de un cerebro que orquesta tanto el acoso escolar sofisticado como el tráfico de drogas. Su frialdad incluso en el peligro y esa mirada enloquecida con la que, burlándose, destapa sus pecados pasados, aplastaron a los espectadores. En especial, su actuación sangrienta —desbocada al borde del abismo— frente al inspector Na Hwa-jin (Kim Moo-yeol) en el clímax regaló una catarsis electrizante, que encaja con el desenlace donde recibe una “lección ejemplar” tan dura como merecida.
Aunque en los dramas brilla como antagonista, sobre el escenario Lee Bong-jun evoca a un “perrito” tierno y fresco que roba corazones al instante.
En el musical del año pasado Las penas del joven Werther, interpretó a Kainz, un jardinero puro que guarda un amor en secreto. Con una actuación sensorial que enciende mariposas en el estómago y el candor de un romántico transparente, flechó al público femenino sin falla. Quienes asistieron comentaron: “Es tan adorable y puro”, “Un personaje encantador al que es imposible odiar”.
Y en el musical original El Sombrerero Loco, que abrió el día 9 con lleno total, se transforma en Noah, un chico que vende sombreros para sobrevivir, desplegando otra faceta inesperada.
Tras un primer show exitoso, el público comentó: “Había oído que actúa muy bien en teatro, pero en vivo es impresionante”, “Es Noah en carne y hueso”, “Tierno y adorable”. Todos aplauden ese rostro distinto al de sus dramas.
Así, moviéndose sin fronteras entre pantalla y escenario, Lee Bong-jun recibe el cariño del público con un rango interpretativo sin límites. Queda por ver, con la expectación en alto, en qué proyecto de peso dará su próximo gran salto, navegando con libertad entre la luz y la sombra.