Si creías que el cushion era solo otra herramienta de base de maquillaje, te equivocas.
Hoy te compartimos la técnica con cushion para lograr una piel visiblemente transformada.
La importancia de controlar la cantidad
1. Carga la base en la esponja y descarga el exceso en la tapa. Es clave dar toquecitos sobre la tapa para quitar producto. Si aplicas demasiado, nunca se verá natural.
2. Presiona la esponja en el centro de la zona en V que une ojos y comisuras, y difumina con toquecitos circulares. También puedes deslizar suavemente: así cubres mejor los poros.
La clave es el 'layering'
1. Con lo que queda en la esponja, continúa desde el centro del rostro hacia afuera. Aplica ligero alrededor de la nariz y en zonas con más puntos negros. ¡Confía en el poder del cushion!
2. Para el contorno del rostro, cubre solo con el remanente de producto.
3. Para las marcas rojas de acné, utiliza corrector.
Si aplicas la base en capas finas y haces 'layering' solo donde lo necesites, cualquiera puede lograr una piel lisa como porcelana.
La magia del cushion: compruébalo tú.