El actor Yoo Ah-in, quien había detenido sus actividades por cargos relacionados con consumo de drogas, llamó la atención al dejarse ver en la función VIP de la película Hope.
El día 13, en el Megabox COEX de Gangnam, Seúl, se llevó a cabo la función VIP del nuevo filme del director Na Hong-jin, Hope. A la cita acudieron numerosas estrellas activas en diversos ámbitos del entretenimiento.
Entre tanto, en foros en línea y redes sociales circularon imágenes de Yoo Ah-in llegando al evento. Aunque no posó en el photowall para la prensa, se informó que dentro de la sala saludó a conocidos.
En los videos difundidos, Yoo Ah-in viste camisa y pantalón negros y lleva la gorra calada. Con un termo en una mano, avanza con cautela observando a su alrededor y, al reconocer a un conocido, sonríe ampliamente y le dice: "¡Cuánto tiempo!", antes de fundirse en un abrazo.
Esta aparición no constituye un regreso oficial a la industria. Sin embargo, el hecho de que Yoo Ah-in, quien detuvo sus actividades tras el caso de drogas, haya asistido personalmente a un evento cinematográfico de gran escala incrementa la expectativa sobre sus próximos pasos.
En particular, surgieron testimonios de que Yoo Ah-in estuvo en el lugar junto al director Jang Jae-hyun, realizador de Exhuma. Recientemente se ha comentado que Yoo Ah-in evalúa participar en el próximo proyecto de Jang, Vampir, por lo que también atrajo miradas la posibilidad de que hayan acudido juntos.
No obstante, la distribuidora NEW marcó distancia respecto a los rumores del fichaje de Yoo Ah-in para Vampir, afirmando: "No hay nada confirmado".
Yoo Ah-in fue llevado a juicio por haber consumido de manera habitual propofol de uso médico durante aproximadamente un año y seis meses desde septiembre de 2020, y por adquirir somníferos con recetas ilegales a nombre de terceros. En primera instancia fue condenado a un año de prisión y a una multa de 200,000 wones, quedando bajo custodia inmediata; sin embargo, en apelación su pena se redujo a un año de prisión con dos años de condena suspendida y una multa de 200,000 wones, por lo que fue puesto en libertad. Posteriormente, la Corte Suprema confirmó la sentencia, quedando firme el fallo. A raíz del caso, Yoo Ah-in interrumpió sus actividades durante un largo periodo y también se vieron afectados los calendarios de estreno de sus proyectos.