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Young K de DAY6 supera a G-Dragon: al final, sobrevive el más fuerte

¡216 temas registrados en la KOMCA!

Young K, DAY6, G-Dragon, Derechos de autor, zzanbro
Foto: YouTube 'Zzanbro', Instagram de G-Dragon
Young K, DAY6, G-Dragon, Derechos de autor, zzanbro
Young K, DAY6, G-Dragon, Derechos de autor, zzanbro
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Young K, DAY6, G-Dragon, Derechos de autor, zzanbro
Foto: YouTube 'Jjanhanyeong Shin Dong-yeob'

Young K, de la banda DAY6, abrió el corazón sobre todo: desde su camino al debut hasta las regalías de autor, y volvió a contar una de esas historias reales que dejan huella.

En el web show 'Zzanbro', estrenado el día 1, Young K y Dowoon aparecieron juntos para desmenuzar sin filtros el tiempo que llevan codo a codo: miradas compartidas, días de aguante y resistencia pura.

Entre ambos hubo, durante años, una brecha difícil. Mientras Young K pasó seis años como trainee, Dowoon entró al equipo apenas tres meses después de sumarse. Young K recordó: "Tardamos bastante en acortar esa distancia". Dowoon añadió, entre risas: "Él es una persona eficiente; yo, en cambio, soy demasiado emocional. Pero gracias a ese proceso hoy lo hablamos todo con total confianza".

La charla derivó de forma natural en sus modelos a seguir. Dowoon sorprendió al confesar que su referente es Kim Jong-min, y explicó: "Me encantaba verlo sonreír en cualquier situación". Sin embargo, tras grabar con él, admitió con sinceridad: "No es que esté sonriendo todo el tiempo. También se le notan días duros", provocando carcajadas en el set. Al oírlo, Shin Dong-yup comentó con guasa: "Delante y detrás de cámara todos somos distintos. El corazón humano funciona igual para cualquiera".

El modelo de Young K es G-Dragon, líder de BIGBANG. "Lo vi a él y me volví a Corea para empezar como trainee", contó. Pero enseguida asumió sus límites: "Hay ámbitos a los que no llegas solo con esfuerzo", confesó. "Sentí que quizá ser cantante no era mi camino, y le dije a mi padre varias veces que quería dejarlo".

Su padre lo frenó: había dejado incluso los estudios en el extranjero para perseguir ese sueño. "Cuando tengas otra meta clara, decides", le dijo. Young K respondió: "Quiero intentarlo como cantautor". Y su padre lo empujó: "Entonces, dale un poco más".

Esa decisión cambió su estrategia de supervivencia. En un escenario donde sin buenas canciones ni siquiera era posible debutar, Young K se aferró a la letra y la composición como sus armas. Incluso cuando colaboraba, pedía: "Aunque mi aporte sea pequeño, incluyan mi nombre". Resistió apostando por el volumen de trabajo. El resultado: hoy suma 216 canciones registradas en la Asociación Coreana de Derechos de Autor Musical (KOMCA), una cifra abrumadora.

Ante la pregunta por las regalías, Young K sonrió con humildad. "Si miras solo el número de temas, superé a G-Dragon. En dinero, ni se puede comparar", admitió. Y dejó claro que detrás de ese volumen no hubo magia, sino instinto de supervivencia. Al final remató: "Si no hubiera sido letrista, ni siquiera habría debutado. Además, la compañía quería que construyéramos un color propio".