La cartelera escénica de este año celebra un momento especial. Tres títulos que, una década después de sus estrenos, siguen siendo auténticos long-sellers y regresan a las tablas acaparan miradas. Los musicales Death Note, Maybe Happy Ending y, Fan Letter. Aunque pertenecen a registros y sensibilidades distintas, vale la pena preguntarse por qué estos tres montajes han sabido instalarse tan hondo en el corazón del público durante diez años.
Para empezar, el musical Death Note, que alzó el telón el 14 de octubre, abrió la veda de las celebraciones por el 10 aniversario. Desde su estreno en junio de 2015, temporada tras temporada, se ha convertido en uno de los poquísimos títulos del teatro musical coreano que ha colgado el cartel de completo en todas y cada una de sus funciones. Death Note adapta el manga homónimo japonés y sigue a Light Yagami, un brillante estudiante de secundaria que encuentra la libreta de un shinigami, la 'Death Note', y decide impartir justicia contra el mal social, mientras libra un duelo intelectual sin tregua con L, el legendario detective que le pisa los talones.
El simbolismo del décimo aniversario encendió las expectativas por el retorno del llamado 'legendary cast' que impulsó su boom, con nombres como Hong Kwang-ho, Kim Junsu y Kim Sung-chul. Sin embargo, el anuncio de reparto de agosto dio la vuelta a las quinielas: para Light Yagami se confirmó a Cho Hyung-gyun, Kim Min-seok y Lim Kyu-hyung, y para L a Kim Sung-kyu, Sandeul y Tang Jun-sang. Entre los fans, que ansiaban la dupla clásica de L y Light, el fichaje de nuevos protagonistas provocó sorpresa y no poca inquietud. Pero tras la apertura, la alta factura de la escenografía con LED y la interpretación y proyección vocal del elenco han elevado la inmersión, cosechando críticas favorables y llenos continuos.
A esto se suma que en enero regresará Kim Sung-chul como L, tres años después, y que Kyuhyun, que cumple 15 años de carrera en musicales, se incorpora por primera vez a Death Note. Con estos nombres añadidos, la expectación no hace más que crecer.
El musical Maybe Happy Ending, primer musical coreano original en triunfar con seis premios Tony en Broadway, también celebra su 10 aniversario con una nueva producción. Ambientado en un futuro cercano y a la vez distante, Maybe Happy Ending narra con calidez y sutileza cómo Oliver y Claire, dos helper-bots creados para asistir a los humanos, descubren el sentimiento más humano de todos: el amor.
Tras anunciarse el reparto, Maybe Happy Ending ilusionó desde antes de la apertura al prometer una química perfecta entre el 'legendary cast' que ha marcado su camino y las nuevas incorporaciones que se suman para conmemorar la década.
En el papel de Oliver están Kim Jae-bum, Shin Sung-min y Jeon Sung-woo; y, desde la Claire de Jeon Mi-do —auténtico motor del fenómeno del musical— hasta Choi Su-jin, Park Ji-yeon y Park Jin-joo, además de Lee Si-an y Go Hun-jung como James. A ellos se unen caras nuevas: Jung Hwi como Oliver, Bang Min-ah como Claire y Park Se-hoon como James. Doce intérpretes en total que reciben al público con un elenco de lujo.
Desde su estreno el 30 de octubre, Maybe Happy Ending ha agotado todas las funciones, confirmando su estatus de obra bien hecha y éxito rotundo. Quienes la han visto comentan: "Fue casi imposible conseguir entradas" y "Por muchas veces que la vea, siempre lloro y salgo con el corazón calentito". En pleno invierno, el montaje ofrece ese abrigo que uno busca junto a la estufa.
Por último, el musical Fan Letter, que abre hoy día 5, también celebra su década. Desde su estreno en 2016, afronta ahora su quinta temporada y, en 2018, se convirtió en el primer musical coreano original que desembarcó en Taiwán con funciones invitadas protagonizadas por el elenco coreano original, prueba del cariño que recibe dentro y fuera del país. Este año regresa con un reparto de auténtico impacto que ya venía calentando motores antes del estreno.
Fan Letter es un musical original inspirado en anécdotas de la 'Guinhoe', el círculo literario de los años 30 en la época colonial japonesa, donde se reunían figuras como Kim You-jeong y Yi Sang. Centrado en el genio novelista Kim Hae-jin, de pasión pura por la literatura; Jung Se-hoon, un aspirante a escritor que idolatra su obra; y Hikaru, la musa de Hae-jin que guarda un secreto, el montaje trenza con magnetismo el ardor artístico y las historias de amor de aquel círculo.
Esta temporada, Kim Jong-gu, Kim Kyung-soo e Lee Kyu-hyung retoman el papel de Kim Hae-jin, al que se suma como rostro nuevo Enoch. El rol de Jung Se-hoon recae en Moon Sung-il y Yoon So-ho, con Kim Ri-hyun y Won Tae-min como incorporaciones. En el papel de Hikaru estarán So Jung-hwa, Kim Hee-eo, Kang Hye-in y Kim Yi-hu; y como Lee Yoon subirán al escenario Park Jung-pyo, Jung Min, Lee Hyung-hoon y Kim Ji-cheol. Lee Tae-jun será interpretado por Lee Han-mil, Kim Seung-yong y Kim Ji-uk, mientras que para Kim Su-nam se ha fichado a Lee Seung-hyun, Son Yu-dong, Jang Min-su y Kim Tae-in. Kim Hwan-tae correrá a cargo de Kim Bo-hyun y Song Sang-hoon, completando un reparto aún más sólido.
Con la columna vertebral del elenco habitual, la energía fresca de los nuevos y el interés candente de la audiencia desde antes del estreno, Fan Letter se representará hasta el 22 de febrero del próximo año.
Así, estos tres títulos no solo han emocionado y conmovido al público durante diez años, sino que han mantenido su amor más allá de las fronteras, contribuyendo a elevar el prestigio del musical coreano. Su regreso a escena este año vuelve a demostrar por qué, pase el tiempo que pase, siguen siendo imprescindibles para tanta gente.