Mientras la controversia por el supuesto "abuso de poder" que rodea a la comediante Park Na-rae se prolonga, el youtuber y exreportero Lee Jin-ho resumió el núcleo del caso desde otra óptica: más que un simple debate sobre las cuatro grandes coberturas de seguridad social y contratos laborales, el "detonante" que hizo estallar el conflicto habría sido el robo en su casa de Itaewon, valorado en 5.500 millones de wones.
El día 15, Lee Jin-ho realizó un en vivo en su canal de YouTube y, recogiendo las posturas de Park Na-rae y del lado de su mánager, reconstruyó el hilo del conflicto. El punto de partida fue el tema de la "no afiliación del mánager a las cuatro grandes coberturas". Tras finalizar su contrato exclusivo de nueve años con JDB Entertainment, Park operó bajo un esquema de agencia unipersonal encabezada por su madre como representante. En ese proceso, contrató al mánager A (antes a cargo) y a un nuevo mánager de campo, pero —según el lado del mánager— les pagó como freelancers (con retención del 3,3%) sin firmar contratos laborales.
En contraste, la madre de Park, registrada como directiva/empleada de la empresa, y su ex pareja B sí estaban afiliadas a dichas coberturas y B habría recibido un salario. Lee señaló que, aunque legalmente es difícil sancionar de inmediato a un negocio con menos de cinco empleados, el punto más polémico sería que se prometió convertirlos en empleados fijos y afiliarlos a las cuatro coberturas, promesa que no se habría cumplido.
El giro decisivo señalado fue el robo ocurrido en abril en la casa de Itaewon. Desaparecieron artículos de lujo, incluidas joyas, valorados en decenas de millones de wones; el impacto fue tal que Park llegó a ausentarse de compromisos laborales, y en los reportes se habló incluso de una posible "mano interna". Según Lee, el círculo de acceso a la vivienda se reducía a dos mánagers y una estilista, y como ninguno tenía contrato laboral ni afiliación a las cuatro coberturas, esa situación podía convertirse en una carga letal para Park.
En particular, el lado del mánager A afirmó que B "pidió datos personales con el pretexto de redactar el contrato laboral" y luego los presentó a la policía como material de referencia sobre posibles sospechosos. Al creer que la información entregada para el trámite contractual se usó como "documento de sospecha" en la investigación, creció la sensación de traición y la relación habría llegado a un punto de no retorno. Aunque más tarde se detuvo a un culpable externo sin relación con Park, la percepción de que el problema de contratos y coberturas ya era conocido internamente pero no se solucionó a tiempo terminó por consolidar el conflicto, según este análisis.
Lee también subrayó que hubo "dos oportunidades para frenar" esta crisis. La primera fue después del día 4, cuando Dispatch publicó el primer informe. Como entonces se divulgó más el hecho de la "denuncia" que los detalles concretos, sugiere que si Park hubiese reunido a las partes, ordenado las cuentas y ofrecido disculpas y ajustes en ese punto, quizá se habría evitado el desastre.
La segunda oportunidad habría sido la madrugada del 7 al 8, durante un encuentro entre Park y su ex mánager en la casa de Itaewon. Según el relato del lado del mánager, se reunieron cuatro personas; hubo lágrimas y abrazos, y el ambiente se distendió al grado de que Park llegó a decir: "Vamos al karaoke". Pero pronto emergió la brecha entre una "reconciliación emocional" y un "acuerdo legal".
El mánager A, por experiencias previas con promesas verbales incumplidas, insistió en un acuerdo por escrito con plena validez legal. De hecho, el abogado del lado del mánager envió un borrador del acuerdo, pero —siempre según esa versión— Park respondió: "Después de reconciliarnos así ayer, ¿de verdad hace falta un acuerdo?". Al no acercar posiciones, la situación habría escalado hasta concluir: "Vamos por la vía legal".
Sobre el monto exigido, en la industria se especula con una cifra cercana al 10% de los ingresos de la empresa, es decir, entre 400 y 500 millones de wones. Lee transmitió que no se percibe únicamente como una "exigencia extorsiva", sino también como una solicitud de liquidación de una estructura prometida desde el principio. "Si se hubiese resuelto al inicio, habría sido un 'seguro' para proteger su carrera en televisión; al optar por una respuesta dura, el costo no deja de crecer", resumió.
Al final del video, Lee puso un alto a ambos bandos: "Hay que frenar las revelaciones sensacionalistas". El lado del mánager afirmó que "nunca hubo intención de montar un show de filtraciones, pero, ante el encuadre del equipo de Park como 'afirmaciones falsas y sospechas de malversación', no les quedó más que responder con la publicación de documentos". A la par, se introdujeron testimonios de que Park habría sufrido ataques de pánico y fobia social. "Es una situación inevitablemente dura, pero como figura pública, lo que esté mal debe corregirse", añadió.