Mientras se expanden las acusaciones de abuso de poder por parte de exmánagers en torno a la comediante Park Na-rae, vuelven a destacarse escenas que muestran el "trato a su equipo" de Kian84, webtoonista y presentador. Los dos casos, tan contrastantes, circulan en línea y están reconfigurando la mirada sobre la relación entre celebridades y staff.
En comunidades en línea y redes sociales, resurgieron imágenes del pasado de Kian84 junto a empleados que ya habían renunciado. En varias ocasiones, el creador publicó en su canal de YouTube videos en los que aparece con ellos, retratando con sinceridad su día a día e incluso viajando juntos, manteniendo así el lazo con quienes dejaron la compañía.
En particular, Kian84 alentó el futuro de los exempleados que dejaron la empresa para perseguir sus sueños. Les ofreció consejos sinceros sobre los dibujos que estaban preparando y no perdió la lealtad al asistir personalmente a sus bodas. Incluso les dijo: "Si necesitas ayuda, dímelo. Te apoyaré en lo que pueda", prometiendo un respaldo constante.
El renovado interés por estas escenas ocurre en medio de la reciente controversia que rodea a Park Na-rae. Dos exmánagers presentaron ante el Tribunal del Distrito Oeste de Seúl una solicitud de embargo preventivo contra bienes inmuebles de su propiedad. Alegan diversos daños, entre ellos acoso laboral, lesiones agravadas, prescripción por terceros y falta de pago de gastos operativos, y han anticipado además una demanda por daños y perjuicios por un monto cercano a 100 millones de wones.
Según los exmánagers, sufrieron presiones para beber alcohol, insultos, encargos de comprar botanas y limpiar después de fiestas, además de órdenes de estar disponibles las 24 horas. En particular, afirman que recibieron gritos por no beber y que uno de ellos resultó herido al ser alcanzado por un vaso arrojado, lo que ha amplificado la polémica.
Con el foco puesto en el caso de Kian84, las reacciones en línea no se hicieron esperar: "Ahora veo a Kian84 con otros ojos", "Es raro encontrar un jefe así, de verdad". El caso de Park Na-rae ha encendido el interés por las condiciones laborales y el trato a empleados y mánagers en toda la industria del entretenimiento.