Tablo, integrante de Epik High, volvió a abrir el baúl de los recuerdos más dolorosos: retomó las emociones que vivió durante la polémica de 'Tajinyo' (siglas de 'Exigimos la verdad a Tablo') y el fallecimiento de su padre, confesando con calma aquel tiempo donde la pérdida y la rabia se mezclaron.
En su canal de YouTube, el artista recordó a su padre, quien partió en 2012, y lo definió como "el segundo momento en el que encaré la muerte muy de cerca". Explicó que aquel periodo no podía reducirse a una simple despedida: el repentino empeoramiento de la salud de su padre coincidió con el caso de 'Tajinyo', que lo acosó durante años.
'Tajinyo' fue un colectivo en línea que negó sin fundamentos la formación académica y la trayectoria de Tablo, atacándolo de manera constante. "Hasta me molesta llamarlo escándalo", dijo. "Durante años, la gente decía que no estudié en Stanford, que mi carrera era falsa, que mi familia era falsa, que mi existencia misma era falsa". Aunque finalmente demostró la verdad por la vía legal, las cicatrices del proceso perduraron.
"A mi padre le habían diagnosticado cáncer tiempo atrás, pero completó el tratamiento y estaba totalmente bien", contó. "Sin embargo, cuando aquella pesadilla estaba por terminar, se volvió a enfermar y a la mañana siguiente falleció". Una despedida sin tiempo para prepararse le trajo no solo shock, sino otras emociones. "No fue solo por perder a mi padre; honestamente sentí que 'el público mató a mi padre'", admitió. "No estaba solo triste: estaba realmente furioso".
El 'velorio coreano de tres días' que vivió por primera vez también quedó grabado en su memoria. "Ahora puedo entenderlo con la lógica, pero entonces me parecía un método demasiado duro para una familia en duelo", dijo, señalando lo abrumador que fue recibir condolencias sin pausa durante todo el periodo. "Aunque alguien llegara a las cuatro de la madrugada, tenía que estar ahí; casi no dormí", recordó, dejando ver el agotamiento de aquellos días.
Pero, en medio de la desesperación, un instante inesperado le permitió respirar. Fue gracias a unas palabras prudentes de amigos comediantes que acudieron al funeral. "El segundo día, me reí por primera vez. Sentí que algo dentro de mí se aflojaba", rememoró. Aun así, aclaró: "No significa que se deba hacer bromas cuando alguien está triste. No se puede decir cualquier cosa en cualquier lugar. En mi experiencia, un momento mínimo de humor puede ayudar".
Otro sostén en ese tiempo fueron sus compañeros de Epik High. "Cuando falleció mi padre, Tukutz y Mithra estuvieron conmigo de principio a fin, los tres días", agradeció. Y cuando la madre de Tukutz partió, él y Mithra también se quedaron a su lado, demostrando que su compañía dijo más que cualquier palabra.
Tablo añadió que, a veces, lo más difícil llega después del funeral. "En Corea, regresar a casa tras el funeral puede ser aún más duro. La ausencia de alguien llena la habitación más que su presencia", dijo, subrayando la necesidad de un consuelo que ayude a atravesar ese tiempo. "Cuando llega el momento en que puedes reír con la pérdida, se siente como la forma más sincera de honrar a esa persona", concluyó. "Ojalá esta historia se convierta en un pequeño 'clip' para alguien".