Desde su primer episodio elevó la dopamina al máximo. El nuevo programa de variedades de MBC, 'El Club de los Amigos Secretos', tomó la regla sencilla de "oculta tu identidad y entrega el regalo" y la mezcló con persecuciones, disfraces y juegos psicológicos para entregar un arranque que se siente como una comedia de espionaje. La misión de "dar un regalo sin que te descubran" convirtió al reparto en agentes encubiertos al instante, y desde el inicio llovieron reacciones como: "¿Con esta combinación de miembros esto se volvió de este género?".
En el episodio del día 1, El Club de los Amigos Secretos presentó a Jennie, Dex, Choo Sung Hoon, Noh Hong-chul y Lee Su-ji como nuevos miembros, quienes iniciaron la misión sin conocerse los rostros. Bajo el concepto de "un grupo de personas que, si reciben uno, saben compartirlo en dos", se sumaron figuras como Santa, un genio y el espíritu ayudante de los cuentos, creando, pese a ser un reality, una narrativa curiosamente envolvente.
Hasta el emparejamiento del manitto se sintió como un juego. Con un "gacha" aleatorio se sacaban números, y el animal del número siguiente se convertía en tu manitto. Mientras los cinco entraban en modo animal para explorar, la conducción fluyó de forma deliberadamente desordenada, lo que añadió risas; en medio de esto, hubo momentos en que el PD Kim Tae-ho parecía exponerse solo como "agente de la base", aligerando aún más el ambiente.
Las pistas para adivinar la identidad llegaban en este orden: "foto de una parte del cuerpo → mejor comentario → rompecabezas". Ahí llegó el giro. Lee Su-ji sorprendió al público al detectar rápidamente a Jennie por un pequeño lunar en la ceja. Jennie titubeó un instante con el comentario: "La cara es de hada, pero el cuerpo es de leñador", pero enseguida, gracias al rompecabezas, confirmó a Dex como su manitto y entró en modo competencia. En cambio, Choo Sung Hoon cayó en el pantano de la deducción y, tras pelear más de dos horas con el rompecabezas, acertó y aun así preguntó una vez más: "¿Quién era?", detonando una carcajada monumental.
El juego principal comenzó con la entrega de regalos. Al aparecer el aviso de una línea —"quien entregue primero el regalo obtiene un beneficio"—, el programa cambió de golpe al género de persecución. Fiel a su estilo planificado, Jennie preparó vitaminas y unas galletas para "encontrar el nombre", y apuntó directo al nombre real de Dex, "Jin-young", mostrando gran tino. Dex, por su parte, apostó de frente por una bebida proteica pensando en el estilo de vida de Choo Sung Hoon. Con el corazón de fan por delante, Lee Su-ji cargó un reno de peluche y activó su arma secreta: el disfraz de Santa. Noh Hong-chul, desde investigar gustos hasta hacer recorridos largos, no escatimó esfuerzos y dejó claro su sello de obsesivo del detalle.
El clímax fue el juego de trayectorias milimétricas entre Jennie y Dex. Desde que Jennie ubicó a Dex y se puso en movimiento hasta la operación de entrega en el gimnasio, el flujo narrativo tensó como un thriller de espionaje. Dex, fiel a su pasado en UDT, explotó en acción y, al final, dejó el regalo frente a la puerta del hotel y salió corriendo: la estrategia de "tocar el timbre y huir" le dio la primera entrega. Al ver en tiempo real la reacción de Choo Sung Hoon, Dex sonrió satisfecho, sellando el "final dopamínico" del debut.
Al cierre se anunció una convocatoria de emergencia del cuartel y se insinuó el primer encuentro cara a cara del elenco, además de la posibilidad de una "segunda persecución" entre Jennie y Dex, encendiendo la expectativa por el próximo capítulo. Que, según Nielsen Korea, el "minuto de oro" en audiencia haya sido la secuencia de persecución y el toque-y-corre (2.8%) deja claro cuál es el "kill point" que la producción quiere impulsar.