El cantante Kim Jang-hoon se sinceró sobre una adolescencia marcada por la carencia y la deriva, y compartió la historia que lo llevó a abandonar la escuela.
En una reciente aparición en el canal de YouTube del actor Song Seung-hwan, Kim confesó: "Crecí pensando que no tenía padre desde que nací", recordando una niñez atravesada por la falta. Pasó largos periodos lejos de su madre y su salud no era la mejor, por lo que, según contó, la soledad se le hizo cada vez más honda.
Aquel entorno desembocó en actos de indisciplina durante sus años escolares. Para hacer frente a un veterano problemático, Kim reunió a compañeros de su edad; dijo que llegaron a pelear en la ribera e incluso a enfrentarse con armas blancas.
También habló de sus experiencias con el juego. En secundaria conoció el hwatu (cartas tradicionales coreanas) y, ya en la preparatoria, estudiantes de distintos planteles se reunían para apostar; aquellas partidas en un restaurante chino terminaron en peleas y denuncias a la policía, lo que llegó a oídos de la escuela. Como las apuestas superaron el millón de wones, recibió sanciones disciplinarias.
La decisión de abandonar la escuela tuvo otro detonante. Kim relató que quedó profundamente impactado al ver a un amigo recibir castigos corporales en la clase de educación física por no poder pagar la colegiatura. "No podía soportar ese ambiente", dijo, y finalmente dejó la escuela a inicios del segundo año de preparatoria.
Aunque después continuó en situaciones peligrosas, como riñas entre grupos, al final encontró un nuevo rumbo en la música. Desde su debut en 1991, Kim Jang-hoon ha mantenido una influencia positiva a través de conciertos y acciones benéficas.