En el mundo del espectáculo coreano se ha intensificado la tendencia del “cuerpo huesudo”. Mientras antes la imagen saludable y los músculos definidos predominaban entre los artistas, hoy las siluetas extremadamente delgadas, con los huesos marcados, se han convertido en tema de debate. Para algunos, esta elección busca adaptarse plenamente a ciertos personajes; para otros, refleja una delgadez preocupante. Así, el “cuerpo huesudo” dejó de ser un simple cambio estético y pasó a generar discusión sobre salud y estándares de belleza.
Recientemente, la actriz Kim Ji-won acaparó miradas al asistir a un evento de joyería en el extranjero. Con un vestido impecable, mostró una figura más estilizada que en apariciones previas. Su porte elegante permaneció intacto, pero la clavícula marcada y la delgadez de su torso superior dividieron a los fans: mientras unos celebraban su “belleza impecable”, otros expresaron preocupación por su salud. Algunos atribuyen su apariencia a la preparación para un próximo proyecto, mientras que otros consideran que podría deberse a estilismo y ángulos de cámara.
Por su parte, la actriz Park Min-young, actualmente en el drama de tvN Sirena, se ha convertido en un ejemplo representativo de esta tendencia. Ha relatado que, para reflejar con precisión el vacío y desgaste de su personaje, siguió una disciplina estricta incluso en su vida diaria: limitó su alimentación y controló la ingesta de líquidos, llegando a pesar, en algún momento, 37 kg. Aunque aseguró que recuperó su peso tras la filmación, su caso sigue siendo simbólico de los límites entre exigencia profesional y delgadez extrema.
La cantante Shinji y la actriz Ko Hyun-jung también generaron preocupación por su aspecto físico. Ko Hyun-jung sorprendió al mostrarse apenas alimentándose, con comentarios como “Tengo hambre, pero me da pereza comer”, mientras que su historial de ausencias por motivos de salud hizo que la atención del público se centrara en su bienestar más que en su imagen.
Especialistas advierten que un peso demasiado bajo puede afectar la función inmunitaria, aumentar la susceptibilidad a infecciones y elevar el riesgo de fracturas. Además, cuando adolescentes adoptan estas figuras como ideales, existe el riesgo de que surjan dietas peligrosas o trastornos alimenticios, y que se internalicen conductas extremas de control del peso incluso en la adultez.
Para artistas como actores y cantantes, el cuerpo no es solo apariencia: es una herramienta de trabajo. Algunos papeles requieren transmitir fragilidad o desgaste, y muchas estrellas recurren al cambio físico para reforzar su narrativa. Sin embargo, cuando la delgadez extrema se percibe como un desgaste excesivo, el público celebra el trabajo artístico mientras, al mismo tiempo, no puede evitar preocuparse por la salud de quienes lo protagonizan.