Mientras Kim Minju, Lomon y Moon Sang-min encabezan el elenco del drama original de Netflix Belleza en la Bestia, el rodaje realizado en la ruta de cerezos en flor Gaegum Munhwa, en Busan, desató críticas por las molestias causadas a turistas y residentes. En plena cúspide de la floración, la restricción del tramo más fotogénico encendió los ánimos, al punto de que muchos denunciaron que el lugar quedó “tomado” por la producción.
La zona en cuestión es el tramo principal de pasarelas de la ruta de cerezos Gaegum Munhwa, en el distrito de Busanjin. Según se informó, el equipo de producción controló unos 20 metros desde la tarde hasta la madrugada los días 1 y 2 de abril. El problema es que, gracias a su reciente auge en redes sociales, el sitio se volvió un punto obligado para ver cerezos en flor. Al quedar bloqueado el corredor favorito para fotografías, ciudadanos y visitantes que llegaron desde lejos tuvieron que dar la vuelta.
El ambiente en el lugar también fue caótico. Algunas luminarias nocturnas se apagaron y, con equipos y vehículos ocupando los alrededores del angosto camino, caminar se volvió incómodo, según denuncias. Sobre todo, pesó la falta de aviso previo: más allá de una lona en la entrada, casi no hubo información clara sobre los horarios de control ni la hora de reapertura. En medio de la confusión, incluso circuló en línea el dato erróneo de que el rodaje seguiría hasta el día 3, lo que agravó el desorden.
La polémica se extendió a los permisos. Aunque la productora y el equipo de locaciones pidieron colaboración a la alcaldía distrital y a la policía para filmar, trascendió que no tramitaron un permiso específico de ocupación de vía, bajo el argumento de que no se trataba de una calzada sino de un área peatonal. Entre la ciudadanía crece la crítica de que, pese a restringir de facto un paso público, la filmación avanzó sin criterios claros ni la debida información.
Con todo esto, la atención sobre la serie llegó primero por el “rodaje molesto” antes que por la obra en sí. Si la apuesta por un lugar emblemático buscaba un efecto promocional, muchos señalan que, como mínimo, hicieron falta avisos anticipados y una gestión más cuidadosa para reducir las molestias a la gente.