Si miras los programas de entretenimiento coreanos, una escena se repite una y otra vez. Los miembros fijos presumen de una "química como de familia", pero al revisar la lista, la mayoría son hombres y apenas una o dos mujeres logran mantenerse. En 2 Days & 1 Night de KBS2, desde la primera temporada hasta hoy, los fijos han sido hombres. En el programa de SBS Running Man, entre un gran número de hombres que conservan su plaza, solo Song Ji-hyo y Ji Ye-eun destacan como mujeres; y en el show de tvN Amazing Saturday, tras la salida de Park Na-rae e Ipjjalmeun Haetnim, Taeyeon quedó como la única mujer fija. El hueco que dejaron aquellas dos fue ocupado por Young K, de DAY6, lo que incluso aumentó el número —ya alto— de hombres. Por eso llama aún más la atención la posibilidad de que Kim Shin-young se sume como miembro fija a Knowing Bros de JTBC.
JTBC comentó el día 11: "Kim Shin-young participó recientemente en la grabación como estudiante transferida especial y, sobre su permanencia como fija, lo estamos ajustando con la mente abierta". Si su incorporación se concreta, sería la primera mujer miembro fija de Knowing Bros. En otras palabras, el interés por la carta de Kim Shin-young no es solo por un rostro nuevo, sino porque evidencia de frente lo raro que ha sido ver mujeres como fijas en los programas longevos de entretenimiento en Corea.
La percepción también se confirma con cifras. Según el "Informe de análisis de contenido sobre igualdad de género en los medios, 2020" publicado por la YWCA de Seúl, entre los miembros fijos de programas de entretenimiento, las mujeres representaron el 31% y los hombres, el 69%. En cuanto a conductores principales, solo el 15% fueron mujeres frente al 85% de hombres. Incluso cuando ellas aparecían, a menudo quedaban en roles de apoyo más que en el eje que conduce el programa.
Los estudios más recientes no difieren mucho. Un artículo de la Asociación Coreana de Comunicación de las Mujeres publicado en 2024 analizó 298 programas emitidos entre enero de 2022 y junio de 2023: de un total de 1,726 participantes, el 33% fueron mujeres y el 67% hombres. En particular, los artistas masculinos ocuparon con mayor frecuencia papeles clave como MC, mientras que las artistas femeninas asumieron esos roles en proporción menor. En resumen, no solo hay menos mujeres en pantalla; incluso cuando logran entrar, el sistema dificulta que ocupen el centro.
¿Por qué persiste este fenómeno? Primero, porque el lenguaje de producción del entretenimiento coreano se ha solidificado durante años en torno a los hombres. Los formatos clásicos —charlas en grupo, humor físico, juegos de jerarquías, batallas de bromas, y el “variety” al aire libre— se expandieron principalmente a partir de redes masculinas de comediantes y celebridades. Así, al planear un programa nuevo, surge casi por inercia la combinación de “hombres de confianza” como opción segura. A las mujeres, en muchos casos, se las suma después como refresco de ambiente o casting puntual.
Tampoco puede ignorarse que a las mujeres se les aplica una vara más estricta. Los comentarios ácidos o reacciones exageradas de los hombres se consumen como “gracia”, mientras que comportamientos similares en mujeres suelen recibir juicios como “incómodo” o “demasiado fuerte”. Deben hacer reír, pero sin pasarse; ser sinceras, pero sin caer en antipatía: un doble rasero que opera con más rigor sobre ellas. Con este escenario, los equipos de producción tienden a repetir estructuras centradas en hombres, percibidas como más “seguras”, en lugar de apostar por mujeres en el eje principal.
El problema es que este tipo de alineaciones ya resultan previsibles para la audiencia. Al repetirse combinaciones masculinas similares, la misma “tiki-taka” y repartos de roles calcados, crece el cansancio ante relaciones y estilos de humor demasiado conocidos en la televisión coreana. Ampliar la presencia de mujeres fijas no es solo cuestión de paridad numérica: cambia el aire del programa, el pulso de la conversación y el centro de la narrativa. Por eso, el posible ingreso de Kim Shin-young a Knowing Bros se lee como algo más que una simple noticia de casting.
Kim Shin-young, quien recientemente ha aparecido en el programa de MBC I Live Alone, demostró como invitada su agilidad y temple para conducir. Si se concreta su papel fijo en Knowing Bros, podría convertirse en un caso simbólico que fisure el tablero de los programas longevos dominados por hombres. Habrá que seguirlo de cerca.