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Ahn Jung-hwan revela la dura resaca del Mundial 2002: "La mafia decía que me quería matar"

Ahn Jung-hwan: "Aún me pesa viajar a Italia"

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사진: tvN '유 퀴즈 온 더 블럭'

El ex seleccionado nacional y ahora personalidad televisiva Ahn Jung-hwan abrió su corazón sobre el violento efecto secundario que vivió tras el Mundial Corea-Japón 2002 y habló con franqueza de lo que piensa sobre asumir como director técnico.

Invitado al programa de variedades de tvN You Quiz on the Block, emitido el día 15, Ahn repasó su vida después del gol de oro contra Italia, considerado el instante más dramático de su etapa como jugador.

“Ese gol me dio mucho, pero también me quitó bastante”, dijo, recordando que prácticamente quedó apartado en su entonces club, el Perugia de la Serie A italiana. “En aquella época la Serie A era la mejor liga del mundo y los jugadores italianos casi no salían al extranjero. Era un entorno de gran orgullo, y creo que hubo mucho resentimiento por haber perdido contra Corea”.

En especial, llamó la atención al describir el clima de ese momento: “En la prensa italiana llegaron a decir que ‘la mafia quiere matarme’. Por eso, incluso hoy, me resulta pesado viajar a Italia”, confesó, dejando a muchos en shock.

Después, su carrera tampoco fue un camino de rosas. Se avanzó en un acuerdo con el Blackburn Rovers de la Premier League inglesa, pero Perugia reclamó sus derechos federativos y elevó el caso a la FIFA, truncando el traspaso. Al final, Ahn pasó un tiempo sin equipo, viviendo un vacío profesional. “Solo jugué por mi país, y aun así tuve que atravesar todo esto; me parecía profundamente injusto”, lamentó.

Más tarde, emprendió un nuevo comienzo en Japón. Según explicó, una agencia japonesa asumió en su lugar una penalización de aproximadamente 3,800 millones de wones (aprox.) para que pudiera unirse a un equipo, y él terminó devolviendo todo a través de publicidad y actividades televisivas. Al evocar el uniforme del Mundial, expresó sentimientos encontrados: “Me dio gloria como un ángel, pero al mismo tiempo me causó dolor como un demonio”.

Tras su retiro, Ahn obtuvo la licencia de entrenador y también confesó sus dudas sobre sentarse en el banquillo. “Me llegan ofertas de forma constante, pero ser director técnico es un puesto para el que hay que jugarse la vida. La carga de tener que entregarlo todo es enorme”, señaló. Y añadió: “El fútbol ha sido mi vida entera, por eso ni siquiera un pequeño error es tolerado. Es un lugar donde, con una sola equivocación, puedes caer al abismo; por eso no puedo decidirlo a la ligera”.

Ahn Jung-hwan debutó como profesional en 1998 en Busan y luego jugó en clubes de Italia, Japón, Francia, Alemania y China. Tras colgar los botines, se convirtió en figura televisiva y ha destacado en programas como el de JTBC Cuida de mi refrigerador.