Park Yong-in, integrante del grupo Urban Zakapa, compareció en la corte de apelaciones en medio de la llamada polémica de la cerveza de mantequilla por presunta publicidad engañosa.
El día 29, la Sección Penal 3 del Tribunal de Distrito del Este de Seúl celebró la primera audiencia de apelación por el cargo de violación de la Ley de Etiquetado y Publicidad de Alimentos contra Park Yong-in. La fiscalía solicitó un año de prisión, pidiendo revocar la sentencia de primera instancia. Señaló que se realizaron anuncios falsos o exagerados dirigidos a un gran número de consumidores y que las ganancias asociadas fueron significativas.
Park Yong-in reconoció los hechos en el estrado, pero sostuvo que no hubo intención dolosa. En su última declaración dijo: "Lamento haber causado controversia". La lectura de la sentencia en apelación quedó programada para el próximo 26 de junio.
En febrero, el tribunal de primera instancia condenó a Park Yong-in a ocho meses de prisión con una suspensión de la pena de dos años. Además, impuso una multa de 10 millones de won a Virture Company, de la cual Park es representante. Posteriormente, la fiscalía apeló el fallo y el caso pasó a segunda instancia.
El caso se originó por las sospechas de que la empresa encabezada por Park, entre mayo de 2022 y enero del año pasado, promocionó la cerveza Beurre (BEURRE) como “cerveza de mantequilla” y “Butter Beer (BUTTER BEER)”, a pesar de no utilizar mantequilla real como ingrediente. El Ministerio de Seguridad de Alimentos y Medicamentos consideró que estas expresiones podían inducir a los consumidores a creer que se trataba de un producto que sí contenía mantequilla y, en 2023, denunció a las empresas relacionadas ante la policía.
La parte de Park ha explicado que dichas expresiones eran un recurso de mercadotecnia para describir el perfil aromático, no los ingredientes reales. Aseguran que solo se usó la idea de un "sabor como a mantequilla" para destacar un gusto suave y graso, y que el etiquetado de ingredientes cumplió la normativa vigente.
Sin embargo, el tribunal de primera instancia consideró que, dada la fama del implicado, el nombre del producto y los mensajes publicitarios, existía una alta probabilidad de que los consumidores lo confundieran con una cerveza que realmente contiene mantequilla. En particular, señaló que, aun pudiendo reconocer que el producto no incluía mantequilla, tras estallar la polémica se difundió un comunicado con información imprecisa.
La bebida, que en su momento arrasó en tiendas de conveniencia, vuelve a estar en el centro del debate: hay gran expectativa por el veredicto que dejará la apelación del caso de la cerveza de mantequilla.