Analizamos las formas de aprovechar la cocina coreana que arrasan en las redes sociales globales y presentamos recetas que reinterpretan esas tendencias al gusto del público coreano. Con las modas de cada país como guía, te daremos experiencias gastronómicas frescas.
Hoy te contamos todo sobre el "kimbap congelado" que sacudió a Estados Unidos y dos tips para disfrutarlo aún más rico.
El K-kimbap congelado arrasa en las redes de EE. UU.
La fiebre del kimbap congelado comenzó cuando el producto lanzado por la cadena de supermercados Trader Joe's se volvió viral en redes. En Occidente, el kimbap se percibe como un "rollo saludable, cargado de vegetales"; por eso, que el éxito inicial haya sido una versión vegana con yubu (piel de tofu frita) y verduras conectó perfecto con consumidores de alta conciencia saludable.
En especial, el hecho de venir envasado por pieza y quedar con textura de recién hecho tras unos 2 minutos al microondas, sumado a un precio accesible, lo volvió ideal para la vida ajetreada. Además, al deseo de probar en primera persona la comida que vemos en dramas y películas se le sumó el "consumo de fandom", disparando las ventas.
Al micro ya sabe delicioso, pero convertirlo en "jeon de kimbap" (tortita rebozada al estilo coreano) te abre una dimensión gastronómica distinta.
¿Kimbap congelado, así nomás? Mejor haz 'jeon de kimbap'
1. Si el kimbap congelado está guardado entero, córtalo primero en bocados del tamaño de un bocado.
2. Bate 2 huevos para hacer el rebozado. Truco: no agregues vino de cocina ni mirin, porque hace que el huevo se queme más rápido.
3. Unta ligeramente una sartén con aceite y pasa las rodajas de kimbap por el huevo antes de dorarlas. Cocínalas a fuego bajo y con paciencia: así conservan una textura suave y jugosa.
4. El jeon de kimbap doradito está riquísimo tal cual, pero si lo pones sobre una hoja de lechuga, untas un poco de ssamjang (pasta de soja y chile) y lo envuelves, te vas directo al paraíso.