Las declaraciones del comediante Jang Dong-min sobre el empleo entre jóvenes de 20 y 30 años se viralizaron con retraso en línea y encendieron una fuerte controversia. En medio de la tormenta, volvió a ponerse bajo la lupa incluso el método de contratación de la empresa que dirige, amplificando el debate.
Las palabras en cuestión salieron al aire en el programa de variedades de Wavve Apuesta por los hechos, publicado el día 1. Mientras conversaba sobre el tema de "hombres coreanos de 20 y 30 años que eligen irse a Japón en lugar de buscar empleo o casarse", Jang afirmó tajante: "Decir que no pueden conseguir trabajo no tiene sentido". Añadió: "Aunque publiquemos ofertas, casi no hay postulantes. La mayoría de los currículums que llegan son de personas de 40 y 50 años", y sostuvo que "es difícil encontrar candidatos de 20 y 30". Luego remató: "Al final, ¿no será que no quieren trabajar? El trabajo, por naturaleza, es duro", señalando así la percepción laboral de la juventud.
Tras la emisión, los fragmentos en formato corto se difundieron con rapidez y generaron miles de comentarios, desatando reacciones encendidas. Algunos coincidieron en que "en muchos lugares realmente falta mano de obra"; otros contraatacaron: "Si no hay candidatos, hay que revisar las condiciones laborales".
A medida que crecía la polémica, en comunidades en línea comenzó a circular una vacante de la startup Pureun Haneul, de la cual Jang es representante, y surgió otro foco de discusión. Según la información publicada, la compañía es una pequeña empresa dedicada a equipos de automatización, y se afirma que la mayoría de sus procesos de contratación hasta ahora se han centrado en perfiles con experiencia.
En los avisos registrados en plataformas de empleo, los requisitos predominantes piden personal listo para incorporarse de inmediato: por ejemplo, para planeación de gestión, negocio y marketing, más de 5 años de experiencia; para diseño de equipos de automatización de empaque, más de 3 años, entre otros. Aunque el número acumulado de contrataciones llega a decenas, se subraya que no se encuentran casos de incorporación de recién graduados, lo que avivó aún más la controversia.
Las reacciones en línea siguen divididas. No faltan los señalamientos de que "pide a los jóvenes bajar sus expectativas mientras en su propia empresa solo contratan con experiencia"; y, en contraparte, están quienes defienden que "por la naturaleza de una startup, preferir perfiles que puedan entrar de lleno a la operación es una decisión realista".
Más allá de la frase de un famoso, el caso vuelve a exhibir la brecha entre los problemas estructurales del empleo juvenil y las prácticas de contratación de las empresas. Si las palabras de Jang Dong-min son un diagnóstico certero o una lectura errada de la realidad sigue dividiendo opiniones, y todo apunta a que la discusión continuará por un tiempo.