El sello ADOR, filial de HYBE, y el equipo de Danielle, exintegrante de NewJeans, volvieron a chocar en la segunda audiencia del juicio civil por daños y perjuicios, valorado en torno a 33 mil millones de wones.
El día 11, la 31ª Sala de lo Civil del Tribunal del Distrito Central de Seúl celebró la segunda audiencia de la demanda por penalización y daños que ADOR presentó contra Danielle, su familia y Min Hee-jin, exdirectora de ADOR. ADOR inició el proceso por 43 100 millones de wones, pero después ajustó la cuantía reclamada a 33 090 millones de wones.
Ese día, ADOR sostuvo que Min Hee-jin instó a romper el contrato de exclusividad de NewJeans. En particular, citó conversaciones de octubre de 2024 para afirmar que "Min Hee-jin dijo a los padres de NewJeans que diseñaría un plan para evitar desventajas económicas como penalizaciones o indemnizaciones" y subrayó que "incumplió sus deberes de diligencia y lealtad como directora interna". Además, argumentó que la familia de Danielle actuó como mediadora entre Min, las integrantes y sus padres, por lo que debe responder por los daños.
La parte de Danielle replicó con firmeza. Señaló que "las integrantes de NewJeans creían que el contrato de exclusividad se había rescindido porque ADOR no cumplió con su deber de proteger a las artistas" y defendió que "planear actividades tras la terminación del contrato era lo natural".
También cuestionó la postura de ADOR de que "Danielle puede desarrollar libremente sus actividades artísticas". La defensa insistió: "¿Qué agencia ficharía a una artista envuelta en una demanda de proporciones astronómicas? Esto equivale, en los hechos, a bloquear su carrera".
Incluso sobre la posible duración del litigio y una eventual conciliación, las posiciones se mantuvieron opuestas. ADOR manifestó que "no descarta por completo la posibilidad de un acuerdo", mientras que la parte de Danielle respondió: "Es la primera vez que oímos hablar de un acuerdo cuando se ha interpuesto una demanda por una suma tan elevada".
Esta disputa se intensificó después de que, en diciembre del año pasado, ADOR notificara que no podía seguir trabajando con Danielle, comunicara la rescisión del contrato de exclusividad y procediera a reclamar penalizaciones e indemnización por daños.