El 2025 del entretenimiento coreano fue una montaña rusa de alegrías y tropiezos. En medio de todo, el K-content se sostuvo con firmeza y preparó el trampolín para un salto hacia el futuro. Aunque el cine local cedió terreno ante el auge del streaming, las series originales elevaron su prestigio más allá de Corea y siguieron expandiendo la ola Hallyu. K-pop y K-stars también ampliaron su influencia global y acapararon miradas.
A punto de cerrar el año, entre grandes controversias que dolieron y obras de contenido que sanaron, repasamos lo que marcó 2025 en K-snapp. <편집자주>
Si hubiera que elegir una palabra que atravesó el entretenimiento coreano este año, sería "expansión". Las plataformas borraron fronteras y los formatos crecieron a lo grande. Los OTT afinaron reglas para avivar la deducción del público y convirtieron IPs probadas en verdaderos "eventos seriados"; las televisoras, por su parte, apostaron por narrativa y sensorialidad para elevar la inmersión, desde survivals intensos hasta realities deportivos. Unos llevaron el escenario al mundo con competencias entre países; otros, en lugar de paisajes de viaje, siguieron las transformaciones humanas, dejando que los hechos y las emociones hicieran el relato.
En los dramas, más que "dónde ver", importó "qué te deja". Netflix aceleró con el pulso del género; tvN apostó por la mezcla de romance y fantasía; y TVING llevó al frente emociones más densas y límites más audaces. Aun así, lo que separó las reacciones del público fue, paradójicamente, sencillo: primero, que los objetivos de los personajes fueran nítidos; segundo, que el trazo emocional no cayera en la exageración; tercero, que las y los actores vivieran esas emociones en escena. Con ese lente, revisamos las obras que lograron a la vez conversación y aplausos.
◆ De "viajar por el mundo" a "entrenadora debutante"… cuando se amplía el tablero con narrativa y orgullo, el público "enloquece"
El auge del reality de viajes volvió a sentirse fuerte porque dejó de centrarse en el turismo para enfocarse en la "narrativa". Adventure by Accident4 recuperó la combinación probada de Kian84, Pani Bottle, Dex y Lee Si-eon, pero a medida que la franquicia avanzó, puso en primer plano no "a dónde van", sino "cómo estos cuatro chocan, se adaptan y crecen juntos". Desde el aviso del primer episodio a mediados de mayo, la expectativa subió; ya al aire, sus reacciones sin filtro y trayectorias impredecibles se viralizaron en clips, con el elogio de que lograron el equilibrio entre sanación y crudeza. En vez de misiones exageradas, pequeños sucesos cotidianos hilvanaron la narrativa, y esos momentos que se sentían verdaderos aligeraron el cansancio acumulado por los realities del primer semestre.
World of Street Woman Fighter cambió de liga con una sola línea: la "competencia entre países". Con seis crews globales en primer plano y misiones de K-pop combinadas con evaluación del público internacional, el juego empezó "antes de salir al aire". Cuando equipos con fandom sólido como la representación coreana BUMSUP se midieron con potencias del extranjero, estallaron a la vez la comparación de habilidades, las diferencias culturales y la inmersión en la historia. El resultado: la conversación arrasó desde el día de emisión, y según FunDex encabezó durante cuatro semanas seguidas el ranking de no ficción TV-OTT en la tercera semana de junio, demostrando una fuerza explosiva online más allá del rating.
El regreso de Escena del crimen siempre da de qué hablar, pero la versión "Zero" no fue un simple retorno: provocó la reacción de que "subió el listón de los realities de deducción". Empezó con los episodios 1–4 en la fecha de estreno y luego optó por estrenos en paquete los martes durante tres semanas, permitiendo al público acumular pistas "de un tirón". Los escenarios del caso se expandieron a un sanatorio abandonado, un puente sobre el Han, un casino y más, con una puesta en escena que convertía la imagen en pista. El elenco, sumando detalles de "juego de roles", profundizó la inmersión en las historias de los personajes. En línea, capturas, marcas de tiempo e hilos de teorías se encadenaron, consolidando el ciclo "ver → debatir → rever", mientras la sinergia entre leyendas y estrellas invitadas renovaba en cada episodio la discusión sobre "quién es el culpable".
Un programa que logró algo raro en los realities deportivos: una "narrativa de apoyo genuino". 신인감독 김연경 presentó un proyecto de fundación de club en el que Kim Yeon-koung, como directora técnica en su año cero, se hizo cargo de todo: desde la creación del equipo hasta los entrenamientos, la táctica y el cuidado mental. Conjugó a deportistas con historias de despido, no seleccionadas o de regreso tras el retiro, de modo que, antes del marcador, el foco fue "cuánto cambia este equipo". En los momentos de definición, la serie priorizó la sensación de cancha por encima de la exageración, y la dureza de las prácticas, las decisiones de cambios y las emociones internas del grupo se acumularon con realismo, haciendo funcionar a la perfección la suma "imágenes de juego + narrativa dramática". Incluso tras el final, se habló de una posible segunda temporada: más que por resultados, porque el cierre abierto —"fundar un equipo profesional"— dejó volar la imaginación del público.
◆ El "level up" de Choo Young-woo, el "tour de fuerza" de Kim Yoo-jung… y IU y Park Bo-gum que confiaron en el "tiempo"
En un espacio donde cada segundo separa la vida de la muerte, los dramas médicos suelen caer en el mito del "médico genio". Código de trauma: Héroes de guardia esquivó esa trampa gracias a la suma del equipo. El ritmo que generan enfermería, residentes, paramédicos y quirófano es la tensión misma. Lo que más hizo decir "se siente real" fue la forma de expresar la emoción: en vez de gritar, el gesto se endurece; en lugar de alzar la voz, se mueven las manos; antes que detenerse, esos rostros corren hacia el siguiente paciente. Choo Young-woo, elegido como Yang Jae-won tras La historia de la dama Ok, sostuvo uno de los pilares de esa realidad y dio un verdadero "salto de nivel".
Lo más celebrado de Si la vida te da mandarinas... fue su fe no en el "giro", sino en el "tiempo". En vez de grandes revelaciones, acumula pequeños cambios, y esa repetición termina por probar la vida de sus personajes. IU no encaja a Ae-soon —que vacila entre el sueño y la responsabilidad— en un molde de "eficiencia"; Park Bo-gum, como Gwan-sik, la acompaña con un apoyo sin grandilocuencias. Ambos evitan empujar el amor a la hoguera; prefieren mirar las estaciones del otro y así levantan una emoción que perdura.
Buen provecho, Majestad partió de una premisa singular: un rey tirano de paladar absoluto que, junto a un chef llegado del futuro, emprende una "política culinaria" que trasciende épocas. Aunque combina viaje en el tiempo con survival, intrigas palaciegas y comedia romántica, mantiene firme la "gusto" como metáfora del deseo, sin que el sabor se diluya. Lee Chae-min, que sustituyó a Park Sung-hoon tras controversias personales, construyó al rey Lee Heon con oscilaciones verosímiles entre locura y herida; YoonA, en tanto, se adaptó con rapidez al entorno extraño y, con un carácter "firme" que dice lo que piensa, sacudió al monarca.
Considerado el "tour de fuerza de Kim Yoo-jung", el corazón de Querida X es no rehuir la "incomodidad". Baek A-jin, a quien da vida Kim Yoo-jung, es objeto de admiración; la serie, sin embargo, expone de frente el proceso y el costo de esa idolatría. No sube el tono para exhibir relaciones provocadoras, sino para mostrar cómo una "imagen" devora a una persona. Kim Yoo-jung no hace de Baek A-jin una villana simple: en una escena es calculadora, en otra es descarnada y en otra se aferra como una niña. Esas grietas detienen al espectador… y al mismo tiempo lo obligan a seguir mirando.