De cara al concierto de regreso de BTS que se celebrará el día 21 en la Plaza Gwanghwamun de Seúl, la policía ha preparado un plan de seguridad del máximo nivel.
En particular, ante la inestabilidad internacional —incluida la situación en Medio Oriente— y las consiguientes posibilidades de atentados, la policía reforzará el dispositivo de vigilancia. La Agencia de Policía Metropolitana de Seúl informó el día 13, mediante un comunicado, que movilizará al máximo el personal disponible de la unidad antiterrorista para realizar inspecciones y controles de seguridad previos en toda el área del evento.
La policía señaló: "Si se producen amenazas públicas, como avisos de bomba, que provoquen desperdicio de recursos policiales o afecten al evento, responderemos con firmeza bajo el principio de proceder con detenciones" y aseguró que rastreará a los responsables hasta capturarlos. También enfatizó que exigirá la correspondiente indemnización por daños en el ámbito civil.
Para prevenir incidentes de vehículos que irrumpan en el recinto, la policía planea controlar estrictamente el acceso automovilístico instalando autobuses policiales y barricadas tipo contenedor de agua en las vías cercanas al lugar. Además, colocará arcos detectores de metales en 30 accesos para bloquear la entrada de objetos peligrosos y endurecer los procedimientos de registro.