K-SNAPP

Song Ji-hyo se sacude la polémica de “florero” y demuestra su veteranía al aparecer en todos los sketches

Song Ji-hyo lo suelta todo y apuesta por una transformación radical

Song Ji-hyo, Running Man, florero, SNL Corea, actuación
Foto: Coupang Play 'SNL Corea Temporada 8'

La actriz Song Ji-hyo cautivó con risas y emoción a la vez en Coupang Play SNL Corea Temporada 8, apostando por un desafío audaz y una puesta en escena cargada de autenticidad.

En el episodio 3, estrenado el día 11, Song Ji-hyo apareció como anfitriona y desde la apertura dejó clara su determinación. Subió al escenario proclamando: "Hoy voy a soltarlo todo y entregarme por completo". Y cumplió: no se perdió ni un solo sketch, una movida inusual de "presencia en todos los segmentos" que acaparó miradas.

Apoyada en la experiencia que ha acumulado como actriz, dio vida a un abanico de personajes. Saltó con soltura del humor más disparatado a transformaciones atrevidas, lideró la química con el elenco y se entregó físicamente sin reservas, ganándose la ovación del público en el estudio y de los espectadores. En cada segmento se sumergió por completo en su papel, provocando risas naturales y reafirmando su estatus de "host que nunca falla".

Lo que más llamó la atención fue el momento en que abordó de frente la polémica que la había rodeado. Tomó la antigua "polémica de florero" como material cómico y optó por romperla de cara. Con ingeniosas improvisaciones hizo estallar la risa, convirtiendo un tema potencialmente sensible en un gag ligero y bien resuelto.

También destacó al reírse de sí misma. Rescató fotos del pasado y alternó entre personajes totalmente opuestos para mostrar un encanto inesperado; su honestidad y atrevimiento dejaron una fuerte impresión. Su química con Ji Ye-eun, con quien comparte pantalla en el programa de SBS Running Man, también brilló. Al imitar al pie de la letra frases virales y mantener un ritmo perfecto, convirtió el set en una fiesta de carcajadas.

En el sketch que parodiaba sus trabajos más representativos, dejó clara su presencia como actriz. Con un aura que evocaba sus días de mayor brillo y una interpretación absorbente, navegó con naturalidad entre la comedia y el drama, elevando la calidad del número.

Al terminar todos los escenarios, Song Ji-hyo compartió un mensaje sincero frente a la audiencia. "Al subir al escenario junto a los miembros del equipo sentí una energía vibrante y recibí mucha buena vibra", dijo. "Esta experiencia se convierte en un recuerdo valioso y también en un gran aprendizaje actoral". Luego agradeció al público, dejando un cálido eco final.

Debutó en 2001 como modelo de revistas y, desde entonces, Song Ji-hyo ha mantenido una actividad constante entre dramas, cine y programas de entretenimiento.