El caso de A, un hombre de unos 30 años acusado de agredir sexualmente a una streamer, se expande con nuevas sospechas y la policía ha ampliado la investigación. El impacto es mayor porque A sería familiar —hermano mayor— de una integrante de un famoso grupo femenino de K-pop.
Según reportó el 17 el diario Korea Times, la comisaría de Gangnam en Seúl investiga a A, detenido por presunta agresión sexual, y a su conocido B por posibles violaciones a la ley sobre delitos sexuales. La víctima presentó una denuncia formal contra ambos, y la policía ya solicitó una orden de detención contra A.
El incidente habría comenzado el día 12 durante un evento en una transmisión en línea organizada por la víctima. En ese momento, ella ofreció como premios una cita para comer y selfies, y A, tras múltiples participaciones, ganó el primer lugar. Dos días después, el 14, se encontró con la mujer en un restaurante del distrito de Gangnam (Seúl) y le propuso trasladarse a su casa.
La mujer dejó claro en varias ocasiones que no deseaba contacto físico, y A le habría prometido: "No te tocaré", para convencerla de acompañarlo, según la investigación. Sin embargo, la víctima sostiene que luego él cambió de actitud y realizó tocamientos inapropiados. Durante el interrogatorio, A habría admitido el contacto, pero negó haber actuado por la fuerza.
A esto se suma una supuesta amenaza relacionada con la difusión de fotos tras el incidente. La mujer afirma que imágenes íntimas que ella había enviado fueron compartidas con un tercero y que, después, recibió mensajes desde una cuenta de mensajería extranjera advirtiendo: "Las fotos se publicarán pronto", acompañados de amenazas. Dicha cuenta incluso habría agregado comentarios burlones como: "Reacciona antes de que se difundan en línea".
La víctima sospecha que esa cuenta podría pertenecer a B, el conocido de A, y plantea la posibilidad de que, incluso con A detenido, hubiera una coordinación desde el exterior. La policía también verifica estos puntos.
Durante el hecho, la mujer, que no podía salir de la vivienda, se refugió en el baño y pidió ayuda a una persona de confianza, según trascendió. En los mensajes que se recuperaron se leen frases como: "No me deja salir" y "Ayúdenme". Tras el incidente, la mujer recibió tratamiento médico por el severo impacto psicológico.
En medio de esto, surgieron versiones de que A ya se habría visto envuelto en controversias similares. Se recordó un caso del año pasado en el que una publicación en una comunidad en línea denunció una grabación ilegal, aunque luego fue eliminada, lo que aviva el interés sobre nuevas sospechas.
La policía planea concentrarse en esclarecer la secuencia exacta de los hechos y si hubo o no colusión entre A y B para, posteriormente, decidir la aplicación de cargos adicionales y las medidas a tomar sobre su situación legal.