Si amas la belleza, seguro has oído hablar del polvo de Don Quijote. Hoy comparamos tres polvos considerados imprescindibles. Son ideales para elevar el acabado al aplicar capas ligeras sobre una base rosada y luminosa, así que, ¡atención!
¡Según tu 'tipo de piel'!
1. El primero es el polvo Suppin.
2. Tiene un acabado transparente, tan suave que puedes aplicarlo incluso sobre el rostro al natural y dormir con él.
3. Es ultra ligero, no reseca y controla con elegancia solo el exceso de brillo. Perfecto para pieles secas o para quienes prefieren un retoque de polvo muy sutil.
4. El segundo es el Marshmallow Powder de Canmake.
5. Al aplicarlo, la piel se ve aterciopelada; por eso le dicen el polvo "de porcelana". Como tiene un toque de color, difumina de forma natural las líneas nasolabiales y las ojeras, y blanquea ópticamente los poros con un bonito efecto blur.
6. El último es el Baby Powder de Shiseido.
7. Este producto también es famoso por ser el polvo de Karina, integrante de aespa. A primera vista, las partículas pueden parecer algo toscas, pero al aplicarlo se adhieren muy finas y atrapan por completo la oleosidad. Incluso cuando el maquillaje se desgasta con el tiempo, no se amontona ni se ve desprolijo.
8. Aun pasando más de 6 horas al aire libre, casi no necesitarás retoques. Eso sí, mejor aplícalo con una brocha, barriendo ligeramente, que con la esponjita incluida.
Entre estos tres polvos, cada uno con su encanto, elige el que mejor se ajuste a tu tipo de piel y a tu estilo de maquillaje, y dale tu sello personal.