Varios talentos extranjeros que han trabajado durante años en Corea se sinceraron sobre la brecha entre su imagen en pantalla y la realidad.
En fechas recientes, en el canal de YouTube Padopado Studio se publicó un video en el que Cristina, Julien, Robin y Przemek, entre otros presentadores foráneos, repasan sus experiencias en la televisión coreana.
En el video, Julien confesó: "Si miro atrás, mostré muchas cosas que no eran verdad" y agregó: "Hubo muchas ocasiones en las que tuve que interpretar un personaje distinto de mí para encajar con la imagen de extranjero que el público esperaba". En particular, aseguró que en programas donde aparecía con su familia, el equipo de producción intentaba crear situaciones de conflicto de forma deliberada.
Cristina compartió una vivencia similar. "En televisión había la idea de que debía existir un conflicto con la suegra para que fuera entretenido", contó. "Puedo entender ajustes ligeros, pero me resultaba inaceptable que pidieran distorsionar la relación en sí". Incluso añadió que, en una ocasión, rechazó participar porque le exigían exagerar demasiado el conflicto.
Przemek también dijo: "Estuve en situaciones parecidas", y se mostró de acuerdo. Relató que en algunos rodajes su propia familia intervino para decir: "Mejor no hagamos esto" y detener ciertas escenas.
Robin recordó un episodio durante una grabación sobre comida. Le entregaron un guion en el que debía decir que el pan coreano era "más rico que el pan francés", pero, al no parecerle cierto, cambió la frase por "tan rico como el pan francés".
Así, aunque estos presentadores reconocen que parte del contenido se planifica para hacerlo más entretenido, coincidieron en que a veces se les exigían montajes alejados de la realidad. Las revelaciones de figuras extranjeras queridas por el público desde hace años ofrecen a la audiencia una nueva perspectiva.