El verano dispara la producción de sebo y hace que las células muertas se acumulen con facilidad. Esos puntos negros que oscurecen la punta de la nariz y las escamas blanquecinas que se levantan arruinan el maquillaje y apagan el tono del rostro. Para decirles adiós sin irritaciones y desde casa, te presentamos cuatro beauty items hechos a la medida que transformarán tu piel con suavidad y eficacia.
'Sencillo' modo de uso
1. Los puntos negros y el sebo están compuestos por aceites, así que la forma más efectiva y amable de tratarlos es derretirlos suavemente con aceite o bálsamo de limpieza. Ojo: si quedan residuos tras el lavado, este tipo de productos puede provocar brotes; por eso es clave elegir bien.
2. El Mung Bean Cleansing Oil de beplain presume una textura ligera como el agua, sin esa pesadez típica de muchos aceites. Emulsiona rápido, ofrece una gran capacidad de arrastre y, aun así, casi no deja residuos tras el enjuague.
3. Después del aceite, termina con la espuma limpiadora de la misma línea, Mung Bean Low pH Cleansing Foam, para retirar por completo los desechos que quedan en los poros. El polvo de mung bean incluido en la fórmula vuelve a limpiar con detalle el sebo acumulado. La piel no queda tirante y el acabado es firme y uniforme, por lo que todos los tipos de piel pueden usarla sin problema.
4. Si quieres alisar la superficie de la piel, vale la pena fijarse en los exfoliantes químicos de aplicación. 'BHA Liquid Exfoliant' de Paula's Choice y 'Rose Liquid Mask' de Mamonde eliminan eficazmente las células muertas sin el roce agresivo de los exfoliantes físicos.
5. Si tu piel es grasa y produce mucho sebo, te recomendamos el producto de Paula's Choice; si es sensible y se enrojece con el mínimo estímulo, elige el de Mamonde.
6. Su uso es muy sencillo: en tu rutina habitual, aplícalos como un sérum, extendiendo una capa fina por todo el rostro hasta que se absorba. También puedes empapar un algodón y colocarlo como mascarilla de 5 a 10 minutos en las zonas donde más te preocupa la textura para lograr una piel visiblemente más lisa.
Evita exprimir o arrancar de forma agresiva: ese tipo de manejo puede dañar la barrera cutánea. La limpieza meticulosa adecuada a tu tipo de piel y una exfoliación suave pero constante serán tus mejores aliadas para conseguir una piel clara y luminosa.