En medio de la polémica por la llamada 'cerveza de mantequilla sin mantequilla', Park Yong-in, integrante de Urban Zakapa y director ejecutivo de Virture Company, recibió nuevamente una condena de prisión con suspensión de la ejecución en la instancia de apelación.
El día 26, la Sección 3 de Apelaciones Penales del Tribunal del Distrito Este de Seúl desestimó el recurso de la fiscalía y confirmó la sentencia de primera instancia en el caso contra Park, acusado de violar la Ley sobre el Etiquetado y la Publicidad de Alimentos. En consecuencia, Park fue sentenciado, igual que en el primer juicio, a 8 meses de prisión con 2 años de suspensión.
El tribunal de apelación no aceptó el argumento de la fiscalía de que la pena de primera instancia era demasiado baja. Consideró, entre otros factores, que el producto en cuestión no contenía sustancias perjudiciales para la salud, y por ello rechazó el recurso.
Virture Company, encabezada por Park, fue acusada de distribuir y vender, entre 2022 y comienzos de 2023, una cerveza en tiendas de conveniencia y otros canales, utilizando un nombre de producto, frases promocionales, publicaciones en redes sociales y carteles que podían inducir a error al consumidor haciéndole creer que contenía mantequilla, pese a que dicho ingrediente no figuraba entre las materias primas.
Los productos en el centro de la controversia, como 'Butter Beer' y 'Butter Base', se lanzaron destacando la palabra 'mantequilla' y causaron gran revuelo. En especial, en apenas una semana desde su lanzamiento, se agotó el tiraje inicial de 200,000 latas, reflejando un furor inusitado. Sin embargo, cuando se supo que la mantequilla no estaba realmente entre los ingredientes, la polémica se intensificó y el caso derivó en una investigación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Corea.
El tribunal de primera instancia determinó que la publicidad podía hacer que los consumidores creyeran, por error, que el producto contenía mantequilla, configurando así publicidad falsa o exagerada. También tuvo en cuenta que la condición de Park como cantante de gran reconocimiento pudo influir en la confianza del público y en la percepción del producto.
En ese sentido, la primera instancia impuso a Park 8 meses de prisión con 2 años de suspensión, y a la corporación Virture Company una multa de 10 millones de wones. La fiscalía, al considerar leve la pena, apeló y, en la vista de conclusiones de abril pasado, pidió para Park 1 año de prisión. Aun así, el tribunal de apelación mantuvo la sentencia original.
Por otra parte, Park Yong-in debutó en 2009 como miembro de Urban Zakapa y ha cosechado el cariño del público con múltiples éxitos.