El regreso del comediante Lee Hwi-jae, tras un largo silencio, despertó más incomodidad que entusiasmo. El programa de variedades de KBS2 Immortal Songs: Singing the Legend le abrió la puerta en el especial 'Torneo de reyes del entretenimiento 2026' para firmar su vuelta después de casi cuatro años fuera de pantalla, pero la reacción fue justo lo contrario a lo esperado. En lugar de repuntar, el rating cayó, y en el tablero de mensajes y en las comunidades en línea llovieron críticas como: "¿Por qué Lee Hwi-jae?". Confiaron en el relato del “regreso” para reconquistar al público, pero al final solo reavivaron la vieja imagen de antipatía que lo rodea.
La retirada de Lee Hwi-jae del mundo televisivo no ocurrió de la noche a la mañana. El fuego se avivó especialmente en 2021, cuando estallaron controversias relacionadas con su familia. Un conflicto de su esposa, Moon Jeong-won, con vecinos y la acusación de no pagar un juguete en un parque de diversiones agitaron la opinión pública. A ello se sumaron críticas reactivadas por su actitud y comentarios en programas del pasado, acumulando capas de imagen negativa. Tras pausar sus actividades, Lee se mudó con su familia a Canadá, iniciando un largo hiato que, para el público, se interpretó como una clara “salida de la televisión”.
En Immortal Songs: Singing the Legend, el escenario elegido para su retorno, Lee no se limitó a ser un invitado más: intentó recuperar presencia mostrando, una vez más, su antigua especialidad como conductor. En las emisiones del 28 de marzo y 4 de abril del especial 'Torneo de reyes del entretenimiento 2026', subió al escenario entre lágrimas y dijo: "Fui insuficiente, me faltó y cometí errores". En una entrevista con producción confesó: "Desde que salió la nota de mi invitación, ha habido muchos comentarios de odio y siento que estoy causando molestias", e incluso contó que "sus hijos gemelos le escribieron una carta de apoyo", intensificando el tono emotivo. En particular, en el programa del día 4, cuando la charla en el camerino se tornó caótica, tomó el hilo del comediante Kim Jun-hyun, se sentó en la silla de MC y lanzó: "¡Tres palmadas, ahora!", improvisando la conducción. Dentro del programa, la puesta en escena apuntaba claramente a mostrar el “regreso de un MC veterano”.
El problema es que su presencia se leyó más como rechazo que como emoción. Desde que salió el avance, el pulso en foros y redes fue frío: "¿Tenía que ser Lee Hwi-jae?", "La gente no cambia", "Cambio de canal", eran algunos de los comentarios. Tras la emisión, se multiplicaron las críticas: "Lágrimas forzadas", "Le están alfombrando el regreso", "La producción perdió el toque", "Esto ya es un pulso con la audiencia". Aunque hubo quienes defendieron que "no cometió un delito como para tanto castigo", en general el juicio fue más severo con el equipo del programa por empujar su retorno.
La audiencia tampoco envió señales positivas. Según Nielsen Korea a nivel nacional, la emisión del día 28, cuando Lee apareció de forma protagónica por primera vez, marcó 4.8%, un alza de 0.7 puntos respecto a la semana previa (21 de marzo). Sin embargo, el día 4 bajó ligeramente a 4.7%. Y, contra lo que podría parecer, el 11 la cifra cayó hasta 3.8%, un desliz más pronunciado de lo previsto. Ese 3.8% es, además, el rating más bajo en los 15 años del programa.
A esto se sumó la mirada, en general dura, de la crítica. El analista de cultura pop Jeong Seok-hee cuestionó recientemente en su canal de YouTube al equipo de Immortal Songs: Singing the Legend con un dardo: "¿Es una provocación al espectador?", y pronosticó que la remontada de Lee no será fácil. Sobre su estilo de conducción del pasado, Jeong lo calificó como "anclado en otra época" y, respecto a su manera de 'picar' rebajando al otro, señaló que "faltó consideración". La clave, concluyó, no es una o dos polémicas aisladas, sino el resultado acumulado de no haber adaptado su forma de conducir a los cambios de los tiempos. En otras palabras, el distanciamiento del público no se debe a un solo incidente, sino a una fatiga que se fue acumulando con los años.
Immortal Songs: Singing the Legend volvió a ponerle el micrófono en la mano a Lee Hwi-jae, pero lo que la audiencia quería ver no eran lágrimas ni nostalgia, sino una actitud realmente distinta y un cambio convincente. A juzgar por las reacciones hasta ahora, este regreso luce menos como el inicio de una nueva etapa y más como el recordatorio de por qué el nombre de Lee Hwi-jae sigue generando incomodidad.