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“Temía más al regaño de la estrella que a la policía”: un mánager de un “actor de diez millones” destapa prácticas ilegales en la industria

El mánager de un “actor de diez millones” afirma: “Me hicieron cargar con la culpa por conducir ebrio y hasta tramitar recetas médicas en su nombre”

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Foto: K-Snapp DB

Un exmánager que trabajó durante años en la primera línea del entretenimiento rompió el silencio en una entrevista de YouTube y expuso el lado más oscuro del sector. Presentándose como el mánager de un “actor de diez millones” —término usado para quienes superan los 10 millones de espectadores en taquilla—, A reveló que el mánager no solo agenda y coordina, sino que con frecuencia sirve de “escudo” asumiendo riesgos y culpas en lugar de la celebridad.

El 22 de abril, en el canal de YouTube Todo sobre trabajos se publicó un video titulado ‘La realidad de la industria contada por el mánager de una celebridad’. El primer tema que A puso sobre la mesa fue la llamada “responsabilidad por sustitución”. “Cuando estalla un caso grave como conducir ebrio, existe la práctica de que el mánager se presente y declare ‘fui yo’, y luego reciba una compensación económica”, dijo. Asegura que lo que uno creería ver solo en la ficción se ha repetido una y otra vez en la vida real.

También habló del problema de las recetas médicas tramitadas por terceros. A confesó que, a petición de un artista, llegó a conseguir y entregar medicinas con receta a su nombre, e incluso dijo tener conversaciones de KakaoTalk que lo respaldan. Sin embargo, ese material no fue mostrado en el video. Este punto ha generado un fuerte eco, pues conecta con el debate social actual sobre la “receta por terceros”.

A cuestionó además los métodos de vigilancia que algunas agencias ejercen sobre sus mánagers. “La empresa revisaba uno por uno los registros de la caja negra del vehículo, e incluso llegué a encontrar un teléfono grabando dentro del coche”, relató. Según él, la intención era monitorear qué decían sobre la celebridad o la compañía. En ese entorno, los mánagers vivían bajo una constante sensación de ser vigilados.

Las declaraciones alcanzaron también la cultura del “entretenimiento” en contextos nocturnos. “Hubo ocasiones en que las celebridades acudían a lugares con ambiente de club. Los mánagers operativos, sin embargo, muchas veces debíamos quedarnos afuera esperando, sin poder entrar a la sala”, contó. Añadió que era común la presencia de directivos o altos mandos y que a él le llamaban al final para recoger a la estrella.

Cuando peligraba la puntualidad en un rodaje, dijo haber tenido que conducir de forma temeraria. Recordó un episodio en el carril exclusivo para autobuses de la autopista Gyeongbu, donde una patrulla policial lo siguió con la sirena encendida: “Me daba más miedo que me regañara la estrella que que me detuviera la policía”. Una frase que revela la magnitud de la presión que recaía sobre los mánagers.

Por encima de todo, A señaló el desequilibrio de poder como la razón de fondo por la que estas situaciones no salen a la luz. “La influencia de una súper estrella es tan grande que, si intentas hacer público un problema, no solo es difícil volver a trabajar en el medio: puedes terminar siendo tú el atacado”, afirmó. Según dijo, incluso si la noticia llega a publicarse, existe el temor de que “la hagan desaparecer”, lo que condena a los mánagers al silencio.

Esta entrevista ha llamado la atención no como la desviación de un individuo, sino por apuntar al corazón de una estructura de poder distorsionada dentro de la industria del entretenimiento y a un sistema de traslado de responsabilidades. No obstante, dado que gran parte del contenido se basa en el testimonio unilateral de A, será necesaria una verificación adicional de los hechos y escuchar las réplicas de las partes involucradas.