El drama de MBC La corona perfecta, que ya enfrentaba duras críticas por presunta distorsión histórica, ahora ve cómo su tienda pop-up asociada también se encamina a un cierre anticipado. Con la opinión pública aún encendida y sin señales de calmarse, la reducción de las actividades presenciales revela que la resaca del escándalo sigue golpeando con fuerza.
El equipo detrás de la pop-up de La corona perfecta notificó el día 22 a los usuarios con reserva previa un cambio en el calendario de operación. Inicialmente, la tienda pop-up en The Hyundai Seoul estaba programada del 19 al 28, para un total de 10 días; sin embargo, el periodo final se recortó hasta el día 25. En la práctica, solo funcionará siete días. En particular, la venta de productos, incluidos los “goods”, se llevará a cabo únicamente hasta mañana (23), mientras que los días 24 y 25 el espacio operará exclusivamente como exhibición.
Los organizadores explicaron: "Por razones operativas en el lugar, hemos decidido modificar el calendario y el formato", y se disculparon por el ajuste repentino. Aunque no detallaron el trasfondo de la reducción, dentro y fuera del sector predomina la lectura de que se trata de un efecto dominó de la reciente polémica por la distorsión histórica.
La corona perfecta arrastraba cuestionamientos sobre su rigor histórico desde sus primeros episodios, y la controversia estalló con la escena de investidura emitida justo antes del final. En la trama, el gran príncipe Ian (interpretado por Byeon Woo-seok) apareció llevando una corona de nueve borlas, propia de un estado vasallo, en lugar de la de doce borlas, símbolo de un emperador de un estado soberano; además, los ministros gritaron “cheonse” (mil años) en vez de “manse” (diez mil años). La situación se agravó cuando algunos internautas chinos parecieron utilizar dichas escenas para sustentar el llamado ‘Dongbei gongjeong’, un proyecto de asimilación histórica, amplificando así la polémica.
Ante ello, IU y Byeon Woo-seok, así como el director y la guionista, ofrecieron disculpas públicas, y el equipo de producción eliminó las escenas problemáticas en una medida posterior. Aun así, la ola de críticas no cede. En foros y comunidades en línea, algunos espectadores incluso plantean la posibilidad de desechar el drama por completo y recuperar posibles subsidios.
Tras el final de la serie, la programación de las retransmisiones y la operación de la tienda pop-up se convirtieron en nuevas fuentes de controversia. Todo apunta a que las réplicas en torno a La corona perfecta continuarán por un tiempo.