La frase "무섭노" dicha por Woni, integrante de RESCENE, desató un debate que no deja de crecer: ¿se trata de satoori (acento) de Gyeongsang o de una expresión influida por el discurso de odio en línea? Lo que empezó como un breve intercambio en un video de YouTube trascendió las discusiones entre internautas y llegó a interpretaciones académicas e incluso a la arena política.
La escena en cuestión proviene de un video publicado recientemente en el canal de YouTube de Woni. Durante una visita a la casa natal de Minami, la integrante japonesa de RESCENE, al disponerse a entrar a una habitación oscura, el PD en el lugar comentó "무섭노" y Woni respondió: "무섭노. Hasta la iluminación da miedo".
Originaria de Geoje, en la provincia de Gyeongsang del Sur, Woni ha ganado simpatía del público por usar naturalmente el satoori en sus contenidos. Sin embargo, la polémica se avivó cuando la PD Kim Hyeon-ji, de MBC Gyeongnam y directora del documental El señor Kim Jang-ha, cuestionó el pasaje. El día 1, a través de sus redes sociales, escribió que le entristeció ver a una idol femenina y a un PD intercambiando amistosamente el sufijo "노", y señaló que ese uso no corresponde a la gramática propia de Gyeongsang.
Tras las réplicas de fans de RESCENE y de algunos usuarios que defendían que se trataba de un "satoori común de Gyeongsang del Sur", Kim Hyeon-ji publicó una aclaración. Afirmó que no pretendía etiquetar a todos los hablantes como usuarios de cierta comunidad en línea, pero expresó su preocupación por la expansión entre los jóvenes del uso de "노" fuera de la norma. Agregó que, al conocer su raíz en expresiones de odio, la elección de usarlo o no es una cuestión de actitud, e invitó a que los hablantes de Gyeongsang lo reflexionen al menos una vez.
En paralelo, muchos consideraron excesiva la "censura del satoori". Algunos internautas señalaron que, por más que cierta comunidad en línea haya pervertido la expresión, no es justo sospechar del habla natural de quienes realmente son de la región. En especial, dado que Woni es de Geoje, juzgar de inmediato su comentario como discurso de odio resultaría forzado, opinaron.
La controversia ya trasciende la mera interpretación de una frase: se ha convertido en un caso donde chocan el habla regional, las expresiones de odio en internet y la sensibilidad lingüística entre generaciones. Las opiniones siguen divididas sobre si las palabras de Woni fueron una intención deliberada de ofender o simplemente el uso natural de su acento.